La polémica sobre la necesidad de sacrificar perros vagabundos en Neuquén ante la aparición de casos de leptospirosis en humanos sumó hoy declaraciones del jefe de Gabinete de Ministros Aníbal Fernández quien calificó la medida como "cruel, antiética e innecesaria".

"La matanza como método de control de cualquier población sólo aumenta el número de esa población a mediano plazo. Se entiende, -- señala el ministro en carta dirigida al jefe comunal neuquino Martín Farizano,--que además de inútil, ineficaz e ineficiente, esta medida también es cruel, antiética y, sobre todo, innecesaria".

En tanto, Farizano descartó hoy la posibilidad de aplicar la matanza sobre al menos 1000 perros de una zona marginal neuquina, una medida que contaba con el consentimiento del Concejo Deliberante.

"Hay una ordenanza que está vigente que declara a Neuquén municipio no eutanásico", explicó el intendente ante la ola de desaprobación al conocerse la medida.

Dos personas contrajeron letospirosis,una enfermedad causada por caninos, entre otros animales, que se alimentan en basurales razón por la cual el gobierno provincial declaró emergencia sanitaria y pidió que el municipio resolviera el tema.

El ministro se expidió sobre el tema y sostuvo: "con estupor, desagrado y asombro he observado todo lo que últimamente ha ocurrido con relación a la suspensión de la Ordenanza 9.476 que oportunamente declarara Municipio no eutanásico a la ciudad de Neuquén".

Y señaló que "esta medida, aún cuando sea planteada en forma transitoria,habilitaría con desparpajo la matanza indiscriminada, delicadamente llamada eutanasia de control, con el pretexto de morigerar la población canina sin dueño".

En la nota enviada al intendente, Fernández señaló que:" si hay perros vagabundos, si existe un exceso de población canina no controlado, es porque no se tomaron en su momento las medidas del caso".

Para ello, detalla la utilización de recursos, como la castración, el censo a la población canina y la identificación de los dueños que se deberían haber adoptado para que no ocurriera la proliferación de animales no atendidos.

En el marco del brote de leptospirosis con solamente dos casos registrados, Fernández dice que "que todos sabemos que la leptospirosis es esencialmente una enfermedad hídrica sustancialmente transmitida por las ratas. Jamás los perros fueron el eje del circuito epidemiológico de esta enfermedad".